Capítulo General 2022

Participantes al Capítulo en la Iglesia de Sant’Andrea delle Fratte en Roma.

Fue con alegría en sus corazones que, desde Roma, las religiosas de Sión volvieron a sus comunidades en el mundo después del Capítulo general: un mes de oración, discernimiento y celebración, cuya finalidad fue trazar un camino para orientar la vida y el ministerio de la congregación para los próximos seis años.

El Capítulo general de 2022 es la culminación de un gran trabajo de preparación y una serie de asambleas vía videoconferencia que comenzó en 2021 y abarco un amplio grupo de hermanas, cada una de ellas trayendo también las ideas de otras en sus respectivas regiones. Las prioridades decididas en el documento conciliar final nacieron primeramente durante esas asambleas.

El nuevo equipo de Liderazgo de la Congregación (de izquierda a derecha): Sor Cida Aquino, Sor Ania Bodinzka, Sor Oonah O’Shea; Sor Iuliana Neculai.

Uno de los momentos álgidos del Capítulo que duró un mes, fue la elección del nuevo equipo de liderazgo. Sor Oonah O’Shea de Australia fue elegida superiora general, con tres miembros del consejo: Sor Ania Bodzinska (Polonia), Sor Maria Aparecida (Cida) Aquino (Brasil) y Sor Iuliana Neculai (Rumania).

Sor Oonah aceptó el desafío de guiar la Congregación en un momento en que está cambiando la colaboración externa. Si bien las religiosas de NDS han estado trabajando ya desde hace años con otros, el Capítulo llamó la atención sobre cómo consolidar la relaciones ya existentes y descubrir nuevas oportunidades, según la visión del Papa Francisco de una Iglesia sinodal que fomenta la comunión, la participación y la misión.

La presencia, nuevamente, de los asociados de Sión, amigos, compañeros de ruta y colaboradores de Australia, Brasil, Canadá, Congo, Costa Rica y Francia es un claro testimonio de colaboración. Una hermana decía: “La posibilidad de tener conversaciones abiertas y honestas, ha ayudado en las discusiones durante las que podemos explorar nuestras diferentes maneras de comprender las situaciones y movernos hacia adelante con mayor claridad”.

No menos tangible, durante del Capítulo, fue el deseo de relacionarse con Dios, con cada una de nosotras, con otros, y con la Tierra. Comenzar cada día con hermosas oraciones y reflexiones bíblicas en una variedad de idiomas, aumentó al sentido de la interconexión y ayudó a las hermanas y a los compañeros a permitir que le Espíritu los guiase en el discernimiento diario.

Al final de un intenso mes en el que el nuevo equipo de liderazgo fue elegido y un libreto para los seis años siguientes fue esbozado, las despedidas se vieron cargadas con ricos recuerdos y una renovada vitalidad para vivir el carisma de Sión en el diálogo, la justicia, la paz y el amor para responder a lo que el mundo de hoy nos pide.