Aferrándose a la esperanza en el CBF de Jerusalén

16 de abril de 2026

¿Qué significa vivir y continuar el ministerio en una ciudad marcada por la guerra?

La hermana Margaret (Marge) Zdunich es directora del Centro de Formación Bíblica (CBF) en la Vía Dolorosa. Nos ofrece una conmovedora visión de la vida cotidiana en la Jerusalén actual: los retos, los momentos inesperados de gracia y la tranquila perseverancia que mantiene viva la esperanza.

Vivir el día a día en Jerusalén

Jerusalén es una ciudad que muchos asocian con la vida, el encuentro y la peregrinación. “Jerusalén es el lugar de encuentro de tantas tradiciones”, reflexiona Sor Marge. “En tiempos de paz, es una ciudad maravillosa para vivir, tan llena de vida”. Pero en los últimos meses, esa realidad ha cambiado.

Vivimos con muchas incertidumbres, ansiedad, miedo… Solo hay que vivir el día a día.

La vida cotidiana se desarrolla ahora bajo la sombra de la incertidumbre. Las sirenas pueden sonar en cualquier momento, lo que hace que la gente se refugie rápidamente, a veces varias veces al día, a veces en plena noche. “No se sabe cuándo van a sonar las sirenas. La gente permanece despierta durante la noche y no duerme mucho”.

Junto a estos retos prácticos hay una carga emocional más profunda. “Vivimos con muchas incertidumbres, ansiedad, miedo”, dice Marge. “Solo hay que vivir el día a día”. Pero el ambiente de la ciudad se percibe diferente: “Hay una especie de pesadez en el aire”.

Y, sin embargo, como ella señala, la realidad vivida suele ser más matizada de lo que se ve desde lejos: “Lo vivimos en nuestro pequeño rincón de la ciudad”. Aun así, el peligro está lo suficientemente cerca como para sentirse: “No es muy agradable oír esas alarmas y esos estruendos, y saber que se están acercando”.

Cuando los planes dan paso a la incertidumbre

Esta inestabilidad ha afectado inevitablemente al trabajo del Centro de Formación Bíblica. La planificación, antes exigente pero constante, se ha vuelto incierta y frágil. “Creemos que las cosas están mejorando, así que seguimos adelante y planificamos”, explica la hermana Marge. “Y luego tenemos que cancelarlo todo”.

El ciclo repetido es agotador: “Era desprogramar, reprogramar, cancelar programas, cancelar profesores…”. Y, sin embargo, la llamada al compromiso perdura. “Necesitamos visión, necesitamos compromiso y mucho valor para seguir adelante”.

Encontrar fuerza en la comunidad

En medio de todo esto, la comunidad se ha convertido en una fuente vital de fortaleza.

Al principio del conflicto, cuando un grupo de unos veinte huéspedes se quedó varado en Ecce Homo, la experiencia se convirtió en algo más que una dificultad. “La gente se reunió para rezar, fue realmente hermoso”, recuerda Marge.

Intentamos ser una presencia sólida para las personas, escucharlas, vivir en solidaridad.

El tiempo que pasaban juntos, incluso en los refugios, se convirtió en una oportunidad para estrechar lazos. “El grupo se turnaba para hablar de sí mismo. Escuchábamos las historias de diferentes personas, y eso fue realmente una forma de crear vínculos”. Las comidas compartidas, los momentos de oración y el simple hecho de ver una película juntos por la noche ayudaron a mantener una sensación de normalidad y esperanza.

Los pequeños gestos han adquirido una nueva profundidad. El centenario de una hermana se celebró con visitas por turnos a lo largo del día, en lugar de una gran reunión: un gesto de cariño discreto pero significativo.

En el centro de todo ello, una simple presencia: “Intentamos ser una presencia sólida para las personas, escucharlas, vivir en solidaridad”, explica la hermana Marge.

El CBF se adapta y evoluciona

A pesar de los retos, la misión del CBF continúa, a menudo de formas nuevas e inesperadas. “No puedes dejar que muera”, recuerda que le dijeron a Marge. Esta convicción ha marcado cada decisión: encontrar formas de continuar la formación, incluso cuando Jerusalén es inaccesible.

Un cambio importante ha sido el paso al aprendizaje en línea. Durante la pandemia de COVID, todos los cursos se trasladaron a la red, y ahora se vuelven a utilizar esas herramientas. La creatividad también da forma al contenido. Un nuevo curso sobre justicia, paz y esperanza —valores fundamentales de Notre Dame de Sion— reúne voces judías, cristianas y musulmanas. También hay una atención creciente al papel de las mujeres bíblicas, un ámbito en el que la hermana Marge ve tanto riqueza como un potencial sin explotar para la formación.

Al mismo tiempo, el CBF se ha expandido más allá de Jerusalén, ofreciendo programas en otros lugares donde se desarrolla la historia bíblica. Tras el éxito de los cursos en Roma y Grecia, un curso sobre el primer viaje misionero de Pablo llevará a los participantes a un recorrido por Turquía a finales de este año.

También hay planes de expansión a regiones como África y la India, en respuesta a las necesidades de las iglesias en crecimiento. Y sigue abierta la posibilidad de programas virtuales, apoyados por la IA, con recorridos guiados por los lugares bíblicos desde la propia casa.

Sin embargo, aunque se desarrollen nuevos formatos, el valor de la presencia sigue siendo fundamental. “Nada sustituye a estar allí y recorrer realmente los lugares donde ocurrieron estos acontecimientos”, insiste la hermana Marge. Es este encuentro vivido con las Escrituras, arraigado en el lugar, en las personas, en la experiencia compartida, lo que hace que los programas tengan tanto impacto. Los participantes, señala Marge, suelen quedar “impresionados” por lo que describen como una experiencia transformadora.

Un tiempo de transición

De cara al futuro, comienza un nuevo capítulo. Actualmente, en su décimo año de servicio en el CBF, la hermana Marge se prepara para dejar su cargo. “Estoy dispuesta a seguir conectada, pero de otra manera”, afirma, imaginando una participación continuada al tiempo que deja espacio para un nuevo liderazgo.

Su propio camino hacia Jerusalén fue gradual y profundamente arraigado: desde las primeras experiencias de inmersión como hermana joven, pasando por años de estudio y enseñanza de las Escrituras mientras adquiría experiencia administrativa en escuelas, hasta llegar finalmente a dirigir el CBF.

El reto ahora es encontrar a alguien con la experiencia, la visión y la creatividad necesarias para llevar adelante la labor. Al mismo tiempo, existe una sensación cada vez mayor de que el futuro reside en la responsabilidad compartida. “No es un buen modelo que todo recaiga sobre una sola persona”, reflexiona Marge. “Estamos tratando de desarrollar un enfoque más de equipo, acercando nuestros equipos académicos y de planificación, y trabajando de forma más colaborativa con otras personas involucradas en el CBF”.

Aferrarse a la esperanza

La esperanza, en estas circunstancias, es algo que hay que cultivar. “Algunos días me resulta un gran desafío”, admite Marge. Y, sin embargo, se mantiene gracias a la comunidad, al propósito compartido y a la silenciosa persistencia del carisma sionista de justicia, paz y esperanza. “Tener un sentido de comunidad nos da esperanza”.

Tener un sentido de comunidad nos da esperanza.

También hay señales alentadoras: el interés continuo por los programas, nuevas posibilidades de divulgación y una profunda convicción de que este trabajo es importante El llamado a profundizar en el compromiso con la Escritura, fomentando el diálogo y el entendimiento, puede quizás ayudar a las personas a mantener los pies en la tierra en una época marcada por la incertidumbre y la división.

El enfoque del CBF sigue siendo distintivo y vital. Los participantes no solo se enfrentan al estudio académico, sino a una integración vivida del texto, la tierra y las relaciones. Es esta combinación la que hace que la experiencia sea tan poderosa y tan necesaria.

Por esta razón, el mensaje final de la hermana Marge es a la vez sencillo y urgente: “Invitamos a las personas a seguir eligiendo nuestros programas, a apoyar el CBF, a venir”.

Incluso ahora, el compromiso continúa, con fe, creatividad y esperanza.

 

 

Foto principal: La Hna. Marge imparte un curso sobre las mujeres de la Biblia en la India.

 

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