Un grupo de clérigos y teólogos residentes en Israel fundó esta fraternidad en 1966. Estaban convencidos de que la historia reciente exigía una reflexión seria sobre el judaísmo y el pueblo judío. Por lo tanto, su propósito era profundizar la relación de los cristianos con los judíos, reunir a otras tradiciones cristianas y servir de catalizador en el diálogo cristiano-judío en todo el mundo.
La hermana Rita Kammermayer asistió al evento en representación de Notre Dame de Sion.
La Hna. Lucy Thorson, quien se desempeñó como la primera presidenta de la Fraternidad de 1985 a 1988, no pudo asistir al simposio, pero envió un mensaje que la Hna. Rita leyó ante los presentes.
“La Fraternidad ha demostrado en la práctica cómo tender puentes, tanto en Jerusalén como mucho más allá de sus fronteras. A pesar de todas nuestras diferencias, la Fraternidad nos ha ayudado a lo largo de los años a aprender como apreciarnos mutuamente, respetando la riqueza de nuestra diversidad. La Fraternidad Ecuménica nos ha recordado continuamente a todos, incluso hasta el día de hoy, que es trabajando juntos cómo cristianos y judíos de diversas procedencias pueden abordar de manera más eficaz los problemas locales y globales, tales como la pobreza, el antisemitismo y los derechos humanos.
Para mí, por lo tanto, la Fraternidad Teológica Ecuménica en Israel siempre ha sido también un firme recordatorio de que las relaciones ecuménicas e interreligiosas no son un «lujo», sino que son esenciales para que nuestras diversas comunidades de fe puedan servir eficazmente en nuestro mundo actual. A lo largo de los años, he visto personalmente cómo la Fraternidad Ecuménica en Israel ha creado continuamente un «espacio» donde, en medio de diferencias políticas y religiosas, cristianos de diversas denominaciones pueden trabajar junto con la comunidad judía en esfuerzos significativos por la paz y la reconciliación.
Por eso, queridos miembros y amigos de la Fraternidad Ecuménica, es sin duda un verdadero placer y un honor, en esta ocasión, AGRADECER también a todos aquellos, presentes y del pasado, que han trabajado fielmente para «sembrar semillas»; para construir continuamente relaciones significativas y que han dedicado su corazón y sus energías a contribuir al crecimiento y la vitalidad de la Fraternidad Teológica Ecuménica en Israel, de la que seguimos siendo testigos hasta el día de hoy. Es mi sincero deseo y mi oración, por lo tanto, que este año del 60.ºaniversario de la Fraternidad sea verdaderamente un tiempo bendecido para todos nosotros que continuamos en el futuro sirviendo en el ámbito de los compromisos ecuménicos e interreligiosos, tanto en Israel como a nivel internacional”.
Hna. Lucy Thorson, NDS
“Con este aniversario nos llenamos de gratitud por lo que se ha logrado a lo largo de estos 60 años y de verdadero asombro al ver cuántas personas de diferentes credos encontraron un lugar para reunirse y experimentaron un gran significado en ese encuentro. Las Hermanas de Sion han sido una parte vital de la Fraternidad desde sus inicios. Realmente fue un evento bendecido, lleno de hermosos recuerdos y de una orientación hacia el futuro, como recordó una de las oradoras: ‘¡Sigamos así!’
Nuestra profunda gratitud a la Dra. Petra Heldt, la directora, quien ha mantenido vivos para todos nosotros la inspiración y el propósito de manera tan vívida. Fue sin duda una alegría celebrar un hito tan importante aquí en Jerusalén”.