Domingo 31 de octubre de 1926
: Fiesta de Cristo Rey. Las tres hermanas elegidas
renuevan sus votos juntas, con la intención de ofrecerse
por la futura Sión contemplativa.
1º de noviembre :
Fiesta de todos los Santos, adiós a la casa, los más
sencillamente y lo más rápido posible, nuestra
Madre Evangelista habiendo dicho que íbamos a entrar
en un retiro prolongado.
2 de noviembre : Separación;
teníamos 3 celdas (las más próximas la
tribuna de la verdadera capilla), a las que Nuestro Señor
llegaba muy a menudo a visitar a las enfermas.
5 de noviembre : 1er viernes
del mes. Noviciado sobre el Sagrado Corazón; pensamos
que era una fecha muy buena para el retiro del mes.
7 de noviembre : Reglamento
un poco modificado para los domingos. Por la tarde, a las
5:30, tuvimos una corta conversación sobre la parte
práctica de nuestra existencia, que nos encantó;
nos preguntamos sobre lo que podríamos hacer mejor.
Cada una había hecho la revisión de sus cositas;
guardamos lo menos posible a nuestro uso; el resto pasa al
“fondo común”.
8 de noviembre : Entre
dos diluvios, arreglamos la tumba paternal, piadoso deber
antes de la fiesta de San Teodoro.
18 de noviembre : Reflexionamos
sobre cómo honrar a San Francisco de Asís, durante
el triduo de la diócesis; aprendimos su “Cántico”
y constatamos cómo esto nos hizo bien al alma. Es una
luz: lo “serio” de nuestra vida no debe excluir
la explosión de la vida, es decir, la poesía
y el arte; pero todo de manera sobrenatural. Esto hace bien
bajo el doble aspecto del amor divino y de la caridad fraterna.
20 de noviembre : Por primera
vez encontramos cerrada la puerta de la capilla a las 11 hrs.
Volvimos para hacer la hora de adoración en mi cuarto,
que es la sala de comunidad.
21 de noviembre : Leímos
en Santa Teresa del Niño Jesús el capítulo
sobre el “caminito”. En resumen es la doctrina
que Luisa Humann practicaba y había inculcado a Nuestro
Padre, nos ha alegrado mucho constatarlo, es una invitación
a caminar por él.
6 de diciembre : Constatamos
que la copia de las cartas de Nuestro Padre es una gracia
muy grande; apoyaremos siempre, como él, todo el edificio
sobre la caridad.
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