Enlaces Mas sobre Sion Nuestra historia Dónde estamos Quién somos Primera página
Notre Dame de Sion  - Hermanas de Sion
 
Página de inicio > Nuestra história > Madre Cristina > Año Madre Cristina > XIII
 
XIII - 1940
PDF - 1 MB

XIII - Agosto 2006

 
 
El 8 de setiembre de 1936, Mère Christine tuvo una gran alegría, es reemplazada por Mère Marie como superiora de la comunidad, ella es nombrada primera asistente y continúa con las instrucciones a las novicias. Ya la segunda guerra mundial está latente, estalla el 3 de setiembre de 1939. El 10 de junio de 1940,el gobierno francés deja París, las hermanas se unen al éxodo masivo del pueblo hacia el sur de Francia.

Junio-Agosto 1940 : El éxodo
Diario de La Solitude, escrito por Mère Christine

10 de junio: Sor Jacqueline, Sor Desirée y M. Christine, dejan la querida Solitude y pasan la noche en París. Parten a las 3 de la madrugada de la Casa Madre: una muchedumbre va hacia el tren: fugitivos, evacuados: es una situación lamentable.

1Mère Christine1 de junio: Se abandona definitivamente la Solitude. Notre Mère y la comunidad obtienen el favor de partir ese mismo día; mientras que el primer grupo parte para Burdeos con Nuestra Madre General hasta esa ciudad.

13 de junio: Vemos Lourdes al pasar; ¡cuántas oraciones! Finalmente en Perignan, al bajar del vagón, nos encontramos todas reunidas. Con Notre Mère vamos a la misa, luego volvemos a la estación de donde partimos en autobús para Amélie-les-bains.
Calurosa acogida por parte de los tíos de Sor Jacqueline, que nos dan las llaves de la “Roseraie”. Instalación que aumenta nuestro agradecimiento a Dios… y a la familia de Sor Jacqueline que ha puesto este lugar refugio –encantador- a nuestra disposición.
29 de junio: ¡Gran sorpresa y consolación! Recibimos a Nuestra Madre General, Mère Borromée y a Mère Pascale, que viajaron a través de mil dificultades y fatigas, por España primero hasta llegar a Amélie.

15 de julio Nuestra Madre General recibe un correo, también nosotras tenemos los primeros ecos. Pero las casas alejadas no conocen aún su dirección actual, y otras no pueden escribir.

10 de agosto: Un capellán militar vino hasta la Roseraie para confesar a Mère Christine, porque no estando autorizada para ir a la parroquia, no ha podido confesarse desde hace mucho tiempo.

Domingo 11 de agosto de 1940: Anda un rumor que un tren se prepara para nosotras; esto sería para el 15 de agosto.

Jueves 15 de agosto: Mère Alda Maria parte en carro con Mère Christine, ¡las otras parten en un tren de mercancías! Larga espera en Perignan donde todo el mundo debe tener su lugar en los furgones para animales; sin embargo nos alojan en la 3ª clase con las Hermanas de la Caridad.

Sábado 17: Llegamos a París, y finalmente a Sión.

Domingo 18: Notre Mère y la comunidad parten desde la mañana para la Solitude, en París se quedan Mère Christine y Sor Desirée… La visita a La Solitude nos muestra que no ha habido muchos daños. La capilla está intacta, el jefe del grupo ocupante, un católico, prohibió absolutamente la entrada. Dios nos ayudó.

20 de agosto: Mère Christine y Sor Desirée se reúnen con la comunidad; nos encontramos todas; nos falta solo la querida Mère Danielle (polaca de origen judío), pero está en buena compañía.

Un comentario de Mère Christine sobre la resurrección de Lázaro (Jn. 11), expresa cómo, en estos años, ella lleva al pueblo judío en su oración.:

 

“Aquel que amas está enfermo”… ¡Cómo quiero este texto de mi Evangelio!`(…) ¡Cómo sufre Israel hoy! A ti que eres su Amigo, tienes que venir en su auxilio… Yo no sé de qué manera, pero Tú, “Tú lo sabes todo” Tú lo puedes todo y Tú lo amas.
¿Dónde quedan nuestros puntos de vista, nuestros pensamientos humanos? ¿Acaso esta crisis de horror que se acentúa, que se exaspera contra los judíos, no va hasta la muerte? ¡Qué misterio y cómo debe ser robusta nuestra fe!

8 de setiembre 1940 : 50 aniversario de la profesión de Mère Christine

Mère ChristineDomingo 25 de agosto de 1940 : Mère Christine entra en retiro, 15 días de preparación al 8 de setiembre, para el cincuentenario de su profesión. El dia 7, ella escribe a M. Marie :

Mi amadísima Madre No sé cómo agradecerle todas sus bondades y delicadezas sin número. Dios también ha sido muy bueno. He vencido por Él el lado malo de mi tristeza. Espero que Él continuará trabajando en mi alma, y me hará completamente obediente, aunque estoy persuadida de que su bondad hacia mí se inquieta demasiado pronto y demasiado fuerte.
Créame que yo podría acercarme más a la regla; pero como mi primera regla es obedecer, yo haré todo como usted diga.
Así pues, nada de tristeza demasiado humana, luego obediencia y abandono: ¡he aquí los frutos de mis 50 años de esfuerzos! Bendígalos y bendígame.”

 

“El abandono filial, confiado, debe ser mi regla.”
 
Contacto | Área reservada
© Hermanas de Sion 2006